La vida en la ciudad no sólo estresa a los humanos: ¡también cambia el comportamiento de las hormigas! 🐜
Un nuevo estudio de la Universidad Libre de Berlín demuestra que las hormigas urbanas son mucho menos exigentes con la comida que sus homólogas rurales, y beben con gusto soluciones azucaradas débiles que las hormigas del campo ignorarían. Los investigadores creen que este sorprendente comportamiento puede deberse al estrés urbano, como el calor, la contaminación y la escasez de alimentos.
¿Podrían convertirse las hormigas en bioindicadores de la salud de los ecosistemas? Descubre cómo las diminutas hormigas urbanas revelan grandes verdades sobre la vida en la ciudad.









